What unlearning really is

To understand what unlearning is, first we need to explore the definition of learning:

  • The act or experience of one that learns.
  • Knowledge or skill acquired by instruction or study.
  • Modification of a behavioral tendency by experience (such as exposure to conditioning)

From the very definition, the act of learning requires not only obtaining new knowledge, either by studying or by experiencing, but also modifying our future behaviour according to the belief that an specific set of actions will allow us to solve an specific problem or successfully deal with a situation. 

We, humans, do not really learn, instead what we do is to look for a pattern, through trial and error, that can be deemed a good enough solution for a given scenario under our appreciation, which is also called experience. Then, in subsequent situations, we just basically apply the same pattern over and over until we stumble upon a, slightly or completely, different scenario that force us to start looking again for a new pattern to deal with this situation. Here is where the problem comes with what we have previously learned: the approach we take is commonly making the most of our own experience dealing with similar problems we solved in the past. From that knowledge on is where we start looking for a solution, since it would be less efficient to start over from a completely fresh and new approach to a problem that might be solved with a little tweak to our previous experience, because come on, we need optimal times and results, and doing it all over again is not a realistic possibility.

For example, if we are given a challenge to come up with a solution to find a cure to a disease, we might start considering several distinct components for an existing drug or maybe a completely new drug, but maybe the correct approach is not a drug to fight the disease but in preventing that an specific gene in humans reacts to a certain body condition which really causes the disease is manifested. That would represent a totally different schema for fighting diseases that would require to focus not in looking for a cure but rather in data to predict a possible scenario and, consequently, not using physicians to cure diseases but data scientists to predict possible situations and probabilities where the disease is manifested.  

If the example sounds totally out of logic is because our prior learning (physician cure existing disease in human using drug) prevent us from adopting a new frame of mind (data scientist find pattern in data to prevent future disease in human) to deal with a known situation. Today, usage of human data to find patterns to alert us of possible future diseases is more common everyday but without a mindset to leave behind the old -even the current and working- and to make way for the new then there is no possibility yo unlearn.

Unlearning is not about forgetting what we know -because sooner or later we unconsciuosly go back to our old ways- but having the capacity to freely choose a totally different mental model to replace our current one, is being able to look at the things we have known all our life from a totally different perspective to find them different or less logical purposes or reasons, that might even surprise us later.

Finally, both individuals and organizations need to be learning entities but innovation demand unlearning first so that -as stated previously- we can make way for the new.

El efecto de la inmigración y el verdadero acceso a la educación.

De la misma forma en que hoy leía cómo cientos de personas se quejaban, en la versión en línea de un diario peruano de negocios, sobre la inmigración de ciudadanos venezolanos a Perú, pensaba en las palabras de un destacado Premio Nobel de Economía, a principios de este año, donde mencionaba que si una persona tiene la capacidad de acceder a una red social para su entretenimiento desde un teléfono inteligente básico, dicha persona tiene la misma capacidad de acceder a toda la educación posible que la Internet le brinda de manera totalmente gratuita.

La inmigración casi siempre tiene efectos positivos en cualquier economia, pero no todos siempre se benefician de la competencia. La competencia, en cualquier campo, genera mejores precios pues hay mayor oferta, dado que el precio es un indicador de escasez. Esto es fácilmente visible todos los días cuando pagamos menos por productos importados en comparación con productos nacionales por los cuales antes solíamos pagar más, lo cual sin duda es beneficioso, sin embargo esa mayor competencia de precios también puede afectar al precio de tu trabajo, es decir puede afectar a tu sueldo. Siempre nos quejamos de que las cosas suben de precio y, de la misma manera, hacemos fuerza común y reclamamos para que las cosas bajen de precio, pero cuando se refiere al precio de nuestro trabajo, nuestra óptica nunca es la misma.

No voy a ahondar más en el tema de la inmigración, pero es cierto que ésta golpea, más que a los individuos con menor educación, a aquellos que no logran adaptarse a lo que el mercado laboral, tan cambiante, exige para ser mínimamente competitivo. Esto, pues el mercado laboral no es de suma cero, es decir si entre dos trabajadores, digamos, poco calificados, uno logra tomar un puesto no necesariamente se lo quita al otro, pues acá entra la innovación, que permite que un individuo usando su ingenio no solamente pueda prepararse de una manera distinta para acceder a otro tipo de trabajo que demanda distintas competencias sino que incluso, usando ese mismo ingenio, puede generar emprendimientos, que crearán muchas más plazas laborales.

Esa misma educación que sólo unos años atrás podía ser accedida solamente por una élite privilegiada, ahora se ha democratizado. Cualquier niño en un país en vías de desarrollo con acceso básico a la Internet puede comunicarse directamente con cualquier científico, presidente, deportista, artista del mundo usando Twitter, seguir las actualizaciones de los principales autores, grupos de cualquier tipo de interés o empresas usando Facebook, acceder a cursos de todos los idiomas en Duolingo, estudiar los programas de pregrado y postgrado de las mejores universidades en Coursera, absolver las dudas básicas en casi cualquier materia de educación elemental en Khan Academy, conocer los museos y calles más famosos del mundo usando Google Street View, generar una bitácora con contenido propio usando WordPress, leer artículos de prácticamente cualquier tema en casi todos los idiomas usando Wikipedia, crear y compartir su propio contenido en vídeo con millones de personas usando YouTube, traducir cualquier texto en cualquier idioma, incluso en tiempo real, usando Google Translate, leer las editoriales y artículos de los mejores economistas del mundo en la versión en línea de The Economist, leer las últimas ediciones de las mejores revistas y publicaciones del mundo usando Issuu, llevar cursos de programación y tecnología de las mejores universidades y empresas del mundo usando Edx. Podría seguir y seguir enumerando ejemplos pero, vamos, el problema no es el acceso a la educación, el problema es la mentalidad. Si todos los días toco temas de educación, innovación, Internet, etc., es por algo muy obvio: ya me di cuenta de que el mundo está cambiando.

Cuando alguna vez le pregunté a un famoso economista, en su visita a Lima, acerca de cómo la Internet está cambiando la educación, me respondió que la educación no había cambiado mucho, pues ésta no es una etapa de la vida sino una experiencia de vida y la Internet únicamente la ha hecho más accesible y democrática. Sí, esa educación a la cual muchos dicen no tener acceso, hoy en día, es más accesible que nunca, sobre todo si, en este momento, estás leyendo este artículo desde una red social, desde tu teléfono o computadora ¿no es así?.

La lotería de la vida

Leyendo el anuario “The World in 2013” de The Economist, llegué a este artículo, cuyo nombre es el que titula este texto y que analiza la relación entre las oportunidades para una vida saludable, sana y próspera en los años venideros y el país en el que un recién nacido viene al mundo. Es decir: ¿cuál es el mejor país para nacer en el año 2013?

Para esto, un factor como el ser rico posee mucha injerencia pero no es todo lo que cuenta, puesto que índices como criminalidad, confianza en instituciones públicas y salud de vida familiar también entran en consideración. En total, once indicadores significativos son tomados en cuenta para llegar a una conclusión.

Entre los factores a tomarse en cuenta en este estudio, algunos son fijos tales como la geografía, otros cambian lentamente en el tiempo, tales como la demografía y características sociales y culturales, y otros factores dependen de la política y el estado de la economía mundial. Uno de los factores necesita ser estimado a futuro: el ingreso per cápita, éste deberá ser calculado al año 2030, que es cuando los recién nacidos alcanzarán la adultez.

Sin dejar de lado que atravesamos una crisis económica global, los tiempos, en ciertos aspectos, nunca han sido tan buenos: a pesar de que las tasas de crecimiento de salida han estado disminuyendo a nivel mundial, los niveles de ingreso están en, o cerca de, picos históricos y la esperanza de vida crece sostenidamente en el planeta.

Después de un complejo cómputo de números, Suiza viene, de manera cómoda, en primer lugar, con Australia en la segunda posición. Un patrón digno de notar es que las economías pequeñas dominan el top ten del ranking. La mitad de estas economías es europea pero solamente una pertenece la zona euro. Las grandes economías europeas no se presentan tan bien ubicadas como se esperaba.

Es preciso notar dos detalles importantes para nosotros los sudamericanos: el mejor país para nacer en esta parte del continente es Chile Inmigración y ni Brasil ni otro de los países de las llamadas economías BRIC (Brasil,Rusia, India y China) figuran en una buena posición a pesar de ser economías dinámicas. Esto nos lleva a descubrir la falacia del apogeo económico es decir confundir prosperidad económica con calidad de vida, que es lo que muchos de nosotros creemos al ver las espléndidas cifras de crecimiento de nuestro país.

Entre los 80 países evaluados, Nigeria viene en último lugar, es decir: es el peor lugar para que un bebe nazca en el año 2013. Un dato curioso es que en el año 1988, los Estados Unidos de América (posición 16 en el ranking en el año 2013) era considerado el mejor país para nacer, en parte por la inclusión del llamado “índice del aburrimiento” que mide cuán aburrido es un país a pesar de todas sus virtudes, razón por la cual Suiza aparece firme en el primer lugar.

Los tiempos cambian, los países también. Esta afirmación lleva a reflexionar sobre lo que alguna vez dijo Warren Buffett, CEO de la firma de inversión Berkshire Hathaway y, quizás, el inversionista más exitoso del mundo, acerca de que todo lo que bueno que le paso, se debe a que no solamente sabe tomar acción en el momento y lugar correctos sino a que nació en el lugar correcto (USA) en el momento correcto (1930).

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