Mi experiencia con el aprendizaje online como alumno y docente

En los últimos días he visto innumerables publicaciones en redes sociales con opiniones muy válidas sobre las cantidades ingentes de tarea que tanto escolares como universitarios reciben en la, recientemente implementada, educación online.

Lo primero que se me viene a la mente es la cantidad de veces que recomendaba a algun compañero de trabajo, colega o alumno algun curso online para aprender una nueva tecnología o tema, y la gran cantidad de veces recibía la misma respuesta: ¿en qué lugar puedo tomar el curso?¿hay algún curso que no sea online?, para lo cual a veces simplemente no tenía respuesta. Y, pensándolo bien, no tiene nada de malo pues la educación que hemos recibido durante muchos años siempre fue presencial en un aula, con un docente que impartía la clase y dejaba tareas. Muchos desarrollaron la costumbre por años de aprender con un docente de por medio, por ello la transición a un aprendizaje online es, donde no necesariamente existe físcamente un docente, es, ciertamente, dificil.

Entre las experiencias que me hicieron aprender, como alumno, sobre educación en línea fue que gran parte de lo que he venido aprendiendo durante muchos años, ha sido de manera autodidacta (no me quedaba otra), para lo cual, pienso que, no se requiere tener un perfil o destreza específicos pero sí los estímulos y recursos correctos. Creo que el problema con la educación online no es la misma educación online sino cómo se lleva a cabo. Como alumno, las plataformas que más utilizo son: Platzi, una empresa de educación técnica online y en español, para la cual desde hace unos meses pago una suscripción y cuyo contenido me ha ayudado a aprender muchísimo, sobre todo por la interacción de sus clases. Incluso esta empresa tiene abundante contenido gratuito en YouTube que también vengo consumiendo hace años. Para temas técnicos en inglés, me gusta mucho EdX, no tanto por la interacción sino por los temas interesantes de sus cursos, que han sido desarrollados muchas veces en conjunto con las mejores universidades del mundo y que también son las que entregan los certificados de finalización del curso, en caso se pague por el diploma, pues generalmente el contenido del curso es gratuito. Adicionalmente, utilizo muchos podcasts desde mi suscripción de Spotify para aprender todo tipo de temas mientras realizo otras actividades, lo cual será motivo para otro post distinto. Mención aparte merece YouTube, que se ha convertido para mi en una suerte de repositorio de respuestas 24×7 a casi todos los temas sobre los cuales tengo dudas. La diferencia de una plataforma de aprendizaje online como YouTube es principalmente el proceso y la estructura que muchas veces los videos de YouTube no poseen, pues en muchos casos los videos son respuestas puntuales a temas pero no necesariamente brindan una ruta de aprendizaje (lo que en inglés se denomina roadmap), lo que en las plataformas online generalmente si se pueden encontrar.

Asimismo, mi experiencia, esta vez como docente, se inició a mediados de 2019, cuando me mudé a los Estados Unidos para iniciar una maestria. Uno de mis jefes en la institución educativa donde venía enseñando desde hace mucho tiempo, me dijo antes de irme que no renuncie, que continuara enseñando desde fuera de Perú, lo cual al principio pensé que no iba a ser tan factible pero luego me di cuenta que podía llevarse a cabo sin ningún problema.

El reto estaba dado: cómo hacer para replicar (o mejorar) la experiencia de aprendizaje en un entorno virtual donde no necesariamente me conocerían ni interactuarían conmigo. Todo lo descrito a continuación está basado en mi experiencia impartiendo educación online.

  • Crea una comunidad:
    Una de las fuerzas más grandes que nos mueve a los humanos es aquella que nos impulsa a igualar (o superar) lo que hace el otro. Algo que había notado es que al entregar trabajos o tareas en los cursos online, era que yo no tenía idea quienes eran mis compañeros de clase, quien era el más aplicado, cómo habían hecho sus tareas o si es que siquiera las habían hecho. Para esto una herramienta valiosísima son los foros de discusión con una estructura predefinida y clara pero que a la vez brinden lugar a la creatividad. El hacer notar a los estudiantes que sus pares mantienen el ritmo y disciplina requeridos para completar el curso y que no están haciendo únicamente haciendo tareas sino compitiendo contra sus compañeros influye significamente en la motivación. Otra recomendación en base a mi experiencia, es hacer que cada participante comparta una foto o video de presentación y, que si se cuenta con una plataforma de aprendizaje, complete su perfil público, esto nos refuerza el concepto de que no estamos ante una pantalla únicamente sino que pertenecemos a un grupo humano con un canal de comunicación distinto pero con el mismo funcionamiento que un aula tradicional. El tener en cuenta la meritocracia, quizás a través de menciones públicas a los mejores trabajos presentados y sus autores, es definitivamente útil. Uno de los mayores retos en este aspecto es desaparecer ese sentimiento de falta de comunidad característico muchas veces de la educación online.
  • No lo expliques únicamente, sino vuelvelo aplicable
    Uno de los grandes problemas al iniciar con el aprendizaje de un tema es que a veces no tenemos idea de cómo lo vamos a aplicar. Si como docentes iniciamos una clase planteando un problema para ser resuelto aplicando el tema a aprender o simplemente contamos una historia o experiencia donde de manera directa entendamos cómo aplicar un tema, entonces el enfoque del aprendizaje cambia totalmente. Como alguna vez escuché a Jorge Yzusqui, fundador de Innova Shools, la cadena peruana de educación básica más grande de Perú: al enseñar debes empezar una clase contándo algo interesante que los estudiantes puedan contar a sus padres o amigos, por ejemplo, relata Yzusqui, si vas a iniciar una clase sobre Ciencias Naturales, puedes iniciar planteando la siguiente pregunta a los alumnos: ¿los peces duermen?, luego los alumnos se encargarán de investigar y aplicar el tema a aprender para resolver este reto. Uno de los grandes problemas es que los sílabos algunas veces están llenos de temas que no son aplicables pero son requeridos por el sistema educativo tradicional. Siempre es posible personalizar una clase agregando el valor de lo aplicable sin dejar de cumplir con lo establecido. En mi caso, a pesar de que no era un requisito en mis clases online realizaba un pequeño video de al menos 5 minutos donde trataba de resumir la importancia y la aplicabilidad del tema a los alumnos, de tal manera que ellos iniciaran la sesión sabiendo qué iban a aprender y cómo lo iban a aplicar. En la imagen de abajo (IMAGEN 01) comparto la lista de los videos que realicé para cada sesión de mi curso, para lo cual solamente requerí un celular y unos minutos de dedicación. Dejo también como muestra uno de los videos (VIDEO 01) donde explico detalladamente uno de los temas del curso y su aplicación con ejemplos.
  • Empieza por el por qué
    Existe una diferencia significativa entre dar una orden y explicar el por qué de una orden. Se dice que en la milicia existen dos tipos de ordenes: las órdenes con explicación y las órdenes sin explicación y, por ende, hay dos tipos de soldados: los soldados a quienes se les dió las órdenes con explicación y los soldados que los matan en la batalla por solamente saber acatar órdenes. Cuando se explica el por qué de una orden o directiva, es más probable que el estudiante sepa cómo NO hacer caso a la orden o directiva en una situación no planeada pero, a la vez, pueda hacer algo distinto para actuar ante esa situación no esperada. Esto mismo aplica con cada uno de los temas de un curso, si es que queremos que los alumnos puedan entender por qué deben dedicarle tiempo a un tema en específico. Mucho de lo que comento ciertamente está dentro del sílabo de un curso, lo cual NO importa, pues en ocasiones estos están escritos en lenguaje poco entendible y, francamente no pensado en la experiencia del alumno. Es importante que podamos explicar de manera muy clara este por qué, pues de esa manera incluso los estudiantes pueden crear mejoras al contenido, lo cual incrementa su compromiso con el curso. Algo así me sucedió cuando varié el método de evaluación de uno de mis cursos, al pedirles a los alumnos que me expliquen un tema de una evaluación con un video de la manera que ellos creyeran conveniente. La respuesta, en casi todos los casos, fue mejor de lo que hubiera esperado. Incluso llegué a compartir en mis redes el video de una estudiante que usó mucha creatividad para explicar lo aprendido..
  • Feedback detallado y personalizado
    Dar feedback no es lo mismo que calificar. Al calificar nos centramos en la nota obtenida, al dar feedback nos centramos en los errores cometidos y cómo mejorar para evitarlos en el futuro, lo cual es muy importante cuando el estudiante no tiene contacto presencial con nosotros los docentes. Este es un tema muy tedioso, pues implica dedicar muchísimo tiempo a ver de manera individual cómo evoluciona cada estudiante en su proceso de aprendizaje y, en ocasiones, no es fácilmente escalable, sin embargo, creo que vale la pena totalmente pues este feedback hace ver al estudiante que no solamente está cumpliendo con tareas sino que está dentro de un proceso en el que no va solo, sino que puede contar con un docente, a pesar que no lo conozca personalmente. Incluso el dedicar tiempo a dar feedback nos hace conocer las características, buenas y malas, de cada estudiante, por ejemplo, conocemos a los estudiantes que hacen los proyectos a último momento, a los que suelen copiar contenido de terceros o a los que realmente se dedican y realizan un buen trabajo. En mi caso, los estudiantes tienen mi correo electrónico académico y mi número de WhatsApp, donde pueden preguntar con toda libertad lo que duden de manera más directa. Este punto quizás puede ser polémico para muchos pero en mi caso el resultado ha sido sumamente bueno pues en mi experiencia los estudiantes casi siempre responden a esta confianza de manera positiva.
  • Céntrate en 3 a 4 ideas por clase
    Una métrica que suelo usar para clasificar un libro, es la siguiente: si un libro te deja al menos 3 a 4 ideas que puedas aplicar, entonces es un buen libro, si te deja 1 a 2 ideas que puedas aplicar, es un libro regular y si no te deja ninguna idea que puedas recordar, entonces es un mal libro. Lo mismo aplica para una sesión: si al estudiante le podemos dejar 3 a 4 ideas que puedan recordar por clase, entonces la clase fue buena. Esto es complicado al inicio pues como docente debemos tratar de resumir el contenido en unas cuantas ideas, en mi caso lo hago en los videos que mencioné anteriormente. Es perfectamente posible dictar una clase entera, ya sea presencial u online, o una charla y que los estudiantes no recuerden una sola idea que puedan llevarse (lo que en inglés se denomina key takeaway). Esto debe reflejarse también en las presentaciones o slides que usamos, donde estas ideas deben figurar de manera clara, sin texto adicional e irrelevante que entorpezca su transmisión, tal como Steve Jobs lo hacía en sus presentaciones (IMAGEN 02). Si pensamos la clase en ideas y en base a estas ideas, el desarrollo de la misma, entonces no importa cómo sea impartida la clase, esta será fácil de recordar. Hago enfasis en esta parte pues un reto para realizar una buena clase online es que el estudiante incluso solo escuchando la clase (sin video, solo audio) pueda retener las ideas más importantes que queremos transmitir.

 

 

IMAGEN 01

 

IMAGEN 02

How to Make Killer Presentations Like Steve Jobs😲 - Christos ...

 

VIDEO 01

What skills does an engineer need to be a successful professional?

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Last year I took one of the most important decisions in my life, which was to quit my jobs in my home country and move to the United States of America to start a Master of Sciences in Industrial Engineering at University of South Florida, in Tampa, Florida, an educational institution in with the status of “preeminent state research university”.

When I first came to Tampa to get to know the university before starting my studies I had the opportunity to talk to Dr. Tapas Das, Chair of the Department of Industrial and Management Systems Engineering at the University of South Florida. I wanted to know what skills I needed to succeed as an engineer and who better than him to answer these questions.

So I asked him for an interview and he gladly accepted. Here I am telling my experience as an graduate student to understand how what he mentioned in the interview are actually applied in the program I am studying at University of South Florida.

In the next line I will try to summarize some of the aspects that are actually very accurante to what Dr. Tapas Das told me:

  1. Communication is an important skill for engineers (and indeed for every professional): Some of the courses in taking require a lot of presentation skills. I need to be sincere on this. I have been teaching for the last 17 years and this skill is kind of familiar to me, but not every engineering student is able to make a presentation to communicate ideas in a way that they can draw the attention of their audience, use the right amount of content in the presentation with clear objectives within the stipulated timeframe. I have seen this even in experienced professionals both here in the USA and back in Peru. That is why within the data science field I devote most of my time to learn about data visualization and storytelling skills. I think that no matter how good you are in math or statistics as an engineer if you cannot properly communicate your ideas. USF places a lot emphasis in this aspect which translates in homeworks and projects that takes this important aspect into account.
  2. Data driven decision making using data is across the board, everybody is going to benefit from that: the courses I have liked the most in the master program, are related to data. I am taking a course on Statistics this semester as an open student in which I am learning not only how to use a formula to solve an exercise but how we actually apply Statistics in common problems every day, even without knowing we are doing so. Engineering Analytics is a course I liked a lot last semester since we got the opportunity to apply our knowledge in a real data science competition. Being able to apply what you study actually lets you know how good your learning is. That is why I am firm believer in project based learning to solve real problems instead of being just a listener in a class
  3. Team work is important: My experience working in teams has taught me that expecting everyone in a team to contribute equally is not only unrealistic but counterintuitive since not everyone posses the same skills. It is perfectly fine to let somebody contribute more in a part in which one is more skilled and later other members might contribute in other different areas in which they are more skilled. Sometimes people will find hard to understand that approach because in school or even university we were taught or expected to contribute equally but that does not happen in real life. Every individual have different skills and understanding that premise is hard at first, but the best results are obtained that way in my experience. I think that make everyone feel talented in a group despite different contributions made in a project is a challenge but when we succeed, team work succeeds.

In summary, I was quite amazed to learn that nowadays the skills that are most demanded are the ones that build relationships even in classical fields like engineering where math and science skills are imperatively needed. The idea of the lone genius discovering solutions by themselves is long gone by now and data literacy, communication and team work is the new skillset for a successful professional.

Here is the transcript for the short interview to Dr. Tapas K. Das:

AF: In your opinion, what is the profile or skills needed to succeed profesionally as an engineer?

TD: OK, As an engineer, right?. Not only as an industrial engineer, right?.

AF: Right, as an engineer. 

TD: I think that the most important skillset for an engineer is communication. The ability to communicate both in writing and verbally, in both ways, is an important aspect of engineering. Engineers makes decisions and for decision making, they need to be involved in team work and so if they can communicate to the team, they can make good decisions. Of course they need to know the engineering part of it too, but the reason I am putting communication ahead of engineering skills is because we know no matter how much you know you are not going to be able to do well without these skills.

AF: Soft skills?

TD: Actually nowadays people are objecting to call them soft skills, because by saying soft skills it seems like we are taking the value off from those skills, by calling them soft. Those are hard skills too: communicating in both ways, in written and in verbal form, it is not easy.  Leadership, team work, etc. these are all skills that need to be acquired.

AF: Should we called them main skills?

TD: Yes, they are an integral component, these are like a portfolio that an student, an engineer must acquire.

AF: What technologies do you think will have the most impact in our society in the next years?

TD: I do not have a special potion to answer this question but undoubtedly data skills: skills to put data into decision making is going to be an skill that will be above most skillsets in coming years, as clearly as you can see, because in the past people went to dig for gold, now gold is hiding in the data, data is the new oil. Now you can mine in the data to find the value you are looking for.

AF: That skill is for any professional not only engineers, right?

TD: For every professional. Data driven decision making using data is across the board, everybody is going to benefit from that.

AF: What books, fiction of non fiction, would you recommend to read to an engineer?

TD: I am not sure that I have an specific recommendation for a book to read, there are plenty of books in those areas: writing, communication, team work, etc..

AF: Is there any professional field that you would recommend to an engineer to work in?

TD: That is a broad question. I think, fields where data driven intelligence can make more gains. That is what everybody is talking about now. Everybody is talking about artificial intelligence, which is really a fancy nice word, even though is not new, it is been there forever. Artificial intelligence is finally coming to benefit us. Now we have the ability to really benefit from it, because we have the tools to glean the intelligence from data. We have the algorithms, we have the computing power, we have the tools, the sensors that are collecting data. Now it is the time for artificial intelligence. So I think that engineers looking to choose their field, it does not matter whether it is in healthcare, manufacturing, service areas, banking, consulting, etc. everything is data driven. So developing skills to build artificial intelligence or being able to learn what is in the data through those algorithms is going to be the main push. Everybody is looking for engineers who can do that, who can work with A.I.. Artificial intelligence is the key, is the set of the keywords right now.

Here is a little fragment of the video of the interview:

How Analytics is changing football

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In recent years, Analytics has influenced the tactics and decisions in professional sports, such as baseball and basketball, but traditionally football (also called soccer in the USA) was not one of the sports that heavily relied on analytics to make decisions, maybe because football was assumed to be unsuited to the analytical approach.

To illustrate this difference with baseball, an interesting case study is the Oakland Athletics, which began to use an analytics approach to baseball by focusing on sabermetric principles. This started when Billy Beane took over as general manager in 1997 and then hired Paul DePodesta as his assistant. Through the statistical analysis done by Beane and DePodesta in the 2002 season, the Oakland Athletics went on to win 20 games in a row. The success of the Oakland Athletics encouraged sports teams around the world to replicate the model pioneered by Billy Beane.

His approaches to baseball soon gained worldwide recognition when Michael Lewis published “Moneyball: The Art of Winning an Unfair Game” in 2003 to detail Beane’s use of Sabermetrics and how Oakland Athletics’s baseball team found a competitive advantage by evaluating players using a different criteria. In 2011, a film based on Lewis’ book also called “Moneyball”, was released to further provide insight into the techniques used in the Oakland Athletics. Sabermetrics is the analysis of baseball statistics that measure in-game activity, by collecting and summarizing the relevant data to answer specific questions. The term is derived from the acronym SABR, which stands for the Society for American Baseball Research, founded in 1971.

Unlike baseball, following conventional wisdom, football seemed apparently impossible to quantify. Much of the game involves moving the ball from player to player while waiting for an opportunity to create a situation to score. But this was proved wrong when Ian Graham, a PhD in physics from Cambridge University, built from scratch his own database to track the progress of more than 100,000 players worldwide, so that he could recommend which of them Liverpool F.C. should acquire, and then how these new players should be part of the strategy of the club. Graham’s main responsibility is helping Liverpool F.C. decide which players to acquire. He does that by feeding detailed data on games into his decision models and, contrary to what we would expect, he does not watch football games in order to create these models, because he thinks it helps to create a negative bias to make appropriate decisions.

Liverpool F.C. results in recent years are the tangible evidence that the strategies were working, being both a runner-up and a champion in the last two seasons of the UEFA Champions League and whatever their future outcomes are, Liverpool’s outstanding results have already started to make data-crunching a fashionable trend, not only in England but beyond. As a result more football clubs contemplate hiring data analysts with no soccer backgrounds to try to replicate this unique success.

Additionally, it is worth noticing that Graham recommended Liverpool F.C. to acquire Egyptian footballer Mohamed Salah in 2017, who in that moment was playing in Italy. That year, Liverpool F.C. paid Roma, an Italian football club, about USD 40 million for Salah. Graham’s data showed that Salah would make a good match to Brazilian player Roberto Firmino, another of Liverpool’s strikers, whose statistics show that he generates more expected goals from his passes than nearly anyone else in his position, and eventually that prediction turned out to be true: during the following season 2017-18, Salah turned those expected goals into actual ones and at the same time broke the Premier League record by scoring 32 times in a season.

Data analysts are now recording data from thousands of actions during games and training sessions. But it is not so much about collecting the data. It is more about making sense of this data. Analytics and big data are driving the strategies of major corporations around the world and these methods are now begin applied into football, from the boardroom to the boot room. Football clubs over the last decade have had to deal with a technological revolution and what that meant is that they now have started to collect lots of data. Sport data is basically a reconstruction of the match. But, why is it useful to collect all this data? The main reason is to have a way to tell a detailed story of how a specific match was played and have the possibility to look at it through various lenses, for example how many passes and shots were made, this is the event data, and if the tracking data is collected as well, for example using wearable GPS tracker vests, we can also see the detailed activity of each player or dots running around the field or heatmap visualizations, so that it is possible to tell the detailed story of a match in a better way, since everything a player does is recorded.

Ambrea, Una startup gastronómica peruana con buena experiencia de cliente

Ambrea es una startup de delivery de almuerzos a casas y oficinas. Llegué a ellos pues eran los únicos que me permitían pagar online en un sitio web de tipo e-commerce que funciona bien y tiene buena información y no solamente ordenar para un día sino para una semana entera a través de una suscripción. Otras empresas de comida que vi no tenían esta automatización (pagos con tarjeta y suscripciones) y requerían comunicación diaria vis WhatsApp.

Al principio mi experiencia con ellos no fue buena pues un día no me llegó el delivery y no dieron explicación, lo cual les generó una crisis en su sitio de Facebook por las quejas. Al ubicar y contactarme con uno de sus fundadores, me explicó el problema, se disculpó y me ofreció una compensación para extender mi suscripción de manera gratuita.

Estaba muy molesto con ellos pero decidí darles una segunda oportunidad. Con el pasar de los dias, notaba atención al detalle de su parte, cuando me llamaban a preguntarme si podían cambiar una parte de lo que ordenaba por algo distinto pues se les había agotado, lo cual no era problema alguno.

Hace unos días regresé de viaje después de casi dos semanas y olvidé hacerles saber con anterioridad que no iba a ordenar comida casi medio mes, pues la fecha en la que regresaba era posterior al vencimiento de mi suscripción mensual con ellos. Sabiendo que era mi olvido y mi culpa, les escribí con poca esperanza para ver si había alguna posibilidad, para no perder mi dinero, de extender mi suscripción, inicialmente, mensual a casi, en total, dos meses, a lo cual accedieron sin problemas y con mucha amabilidad.

Ambrea es un caso de buen servicio al cliente, que si bien han tenido problemas en un momento, como cualquier empresa los puede tener, al final, al menos en mi experiencia, han sabido compensarlo y centrarse en brindar una buena experiencia de cliente. Quizás el único problema con ellos es que yo acostumbro almorzar al mediodía exacto y su menú llega a mi oficina cerca a la 1:30 p.m. pero por el resto, su servicio al cliente ha sido muy bueno y puedo decir que seguiré siendo su cliente porque me brindan una buena experiencia en su atención y un sitio web, que funciona muy bien como e-commerce. Quizás otras startups peruanas puedan tomar algunas cosas buenas de ellos en su modelo de negocio.

Al final, una startup o empresa que se centra en lo tecnológico y olvida la atención al detalle y el buen servicio al cliente, simplemente no funciona. El modelo de negocio debe girar en base al servicio y no en base a la tecnología, algo que muchas startups o empresas aún no entienden.

Las microbrands y los nuevos modelos de negocio

En la edición del 10 de noviembre de The Economist, leí un artículo interesante acerca de las microbrands, es decir marcas que venden uno o pocos productos o servicios para unos pocos individuos, es decir el más puro ejemplo de segmentación y personalización. Ejemplos de estas microbrands son Casper, un e-commerce de colchones, Warby Parker, un e-commerce de lentes y Dollar Shave Club, un e-commerce de venta de cuchillas de afeitar y artículos de cuidado personal.

A diferencia del pasado donde las grandes empresas fabricaban muchos productos o servicios que iban dirigidos a segmentos muy grandes de mercado y el éxito del negocois estaba determinado por la producción de grandes volúmenes en economías de escala, ahora la diferenciación basada en hábitos y gustos, posible gracias a la analítica de los datos que se generan cuando los usuarios interactúan con la marca a través ya sea del mismo producto o servicio o de los diferentes canales, marca el éxito de los nuevos modelos de negocio que están haciendo temblar a las grandes empresas, a las cuales les queda finalmente transformarse o comprar esas microbrands.

Estas nuevas empresas, que nacen en la forma de startups, tienen características en común: nacen digitales, por lo que es común que su agilidad para cambiar su propuesta de valor o incluso de modelo de negocio, es mucho mayor en comparación a las empresas tradicionales. Además, usan plataformas digitales tanto para brindar directamente su producto o servicio -direct-to-consumer (DTC)- al segmento cuyas necesidades atienden como para recolectar todos los datos posibles sobre las preferencias y experiencias de sus clientes. Finalmente, son parte de la llamada cola larga (long tail) es decir del grupo de pequeñas empresas que son dueñas de segmentos pequeños de fieles clientes, que ven en estas empresas una solución a sus necesidades más específicas.

Por otro lado, imaginemos que hace un par de decadas a alguien se le haya ocurrido fabricar un producto en pequeñas cantidades para una nueva empresa que apunta a un segmento específico de clientes, lo más probable es que no hubiese conseguido a un proveedor que acceda a fabricar pequeñas cantidades de un producto por no ser rentable. Hoy, gracias a los cambios en la manufactura y en el conocimiento que nos brindan los datos, es posible fabricar lo que su segmento de clientes requiere, en pequeñas cantidades, haciendo posible fallar probar rapidamente si algo funciona o no y ya no abarrotarse de inventario, lo cual incrementa el riesgo financiero de una empresa.

Y en el caso de plataformas digitales, Shopify, por ejemplo, brinda una completa solución de e-commerce basada en la nube, es decir sin la complejidad de adquirir y configurar un hosting, por menos de USD 30 al mes. Y en cuanto a publicidad, es posible segmentar por muy pocos dólares y de manera muy específica los avisos, ya sea con Facebook Ads, para perfiles de usuario en esta red social, o con Google Ads, para las palabras claves usadas en las búsquedas.

Actualmente, las grandes marcas tradicionales deben tomar decisiones con respecto a este nuevo tipo de competencia, ya sea adquirir estas microbrands o crear sus propias startups, que compitan con ellas, a través de intraemprendimientos, sin embargo lo que todas deberán hacer es, definitivamente, aprender de ellas.

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Money in the pocket o cómo adecuar tu oferta a los hábitos de tus clientes

Este año, tuve la oportunidad de realizar algunos viajes de trabajo al interior de Perú, el país donde resido actualmente, y algo que pude notar en los hábitos de las personas en esas localidades es no solamente la aún alta penetración del canal tradicional -junto con la gradual adopción del canal moderno y malls- sino que muchos de los empaques y presentaciones de los productos más vendidos eran en su mayoría pequeños o incluso más pequeños que en mi ciudad. Desde en una ciudad, el octavo de pollo con papas, ensalada y refresco, hasta en otra ciudad, gaseosas personales que no sobrepasan los 300 ml y que se venden como pan caliente y más que las de 500 ml.

Todo esto me hacía dar cuenta de que la oferta era algo distinta a la de mi ciudad y es que la oferta encontrada se basaba, según los mismo comerciantes, no tanto en lo que el cliente solía querer sino en lo que el cliente solía poder pagar, es decir en base al dinero que tenía en el bolsillo. Y esto no solamente pasaba fuera de mi ciudad. Es común ver que en los paraderos de buses se ofrecen helados más pequeños por 1 sol (moneda oficial del Perú) o gaseosas de medio litro, a 2 soles. A este concepto se le denomina “money in the pocket”, es decir la cantidad de dinero en efectivo que una persona suele cargar en su bolsillo. 

El objetivo de moldear la oferta al efectivo usualmente disponible en el bolsillo, es bastante claro: reducir al máximo la fricción en la compra. Y es que en los canales tradicionales, los clientes compran en su mayoría aún en efectivo y si la compra no es en una tienda sino en plena calle, la fricción de compra es aún mayor. Por ello, esta experiencia “express” (o “al paso” como se le conoce en mi país) requiere reducir al máximo esta fricción, haciendo que la decisión de compra sea lo más fácil posible y, quizás, el factor más importante es el intercambio del bien o servicio por el dinero en efectivo, y dado que la probabilidad de que tengamos una moneda de cierta denominación es alta, de allí la necesidad de adaptar esta oferta al valor exacto de dicha moneda. En el caso de Perú, la denominación más común que una persona puede tener en su bolsillo es la de 1 sol (aproximadamente 0.3 dolares estadounidenses al cambio) o la de 2 soles, en algunos casos, por ello gran parte de la oferta de productos “express” tiene una presentación adecuada a estos valores monetarios.

Como conclusión: los hábitos de consumo son difíciles de cambiar, entonces ¿por qué no adaptar nuestra oferta a estos hábitos en vez de que sea al revés?. No quiere decir, que a través de nuevos productos no sea posible crear nuevos hábitos y hacer crecer el mercado en algunas ocasiones, pero es posible muchas veces, que una solución inteligente para generar demanda, sea identificar hábitos de nuestros clientes y poner en marcha nuestra imaginación para satisfacerlos de la mejor manera posible.

Keeping-money-in-the-pocket[1]

Conceptos básicos de Lean Analytics

El libro Lean Analytics Book indica cómo se debe de medir un negocio basado en los siguientes arquetipos:

  1. Ecommerce
  2. Marketplace
  3. Software As a Service
  4. Mobile App
  5. User Generated content
  6. Media

Principales métricas para saber si un producto tiene atracción

1. Adquisición del Cliente

  • CPC (Cost Per Click)
  • CTR (Click-Through Rate)
  • CAC (Customer Acquisition Cost)

2. Productos Digitales

  • Número de descargas
  • Usuarios activos diariamente
  • Promedio de ingresos por usuario

3. Fidelización

  • Tasa de referencia
  • Coeficiente viral
  • Tasa de recompra

4. Valor del Cliente

  • LTV (Lifetime Value)

5. E-Commerce

  • Promedio de compras en la web
  • Tasa de abandono

6. Email Marketing

  • Tasa de apertura del mail
  • Costo por suscriptor
  • Tasa de crecimiento de suscriptores.

Céntrate en lo que no cambiará

Una de los principios básicos de una estrategia empresarial es centrarse en uno o algunos aspectos en los que una empresa debe destacar. Es muy difícil ser realmente bueno en todo, es por eso que es absolutamente necesario concentrarse en lo que una empresa considera significativo no solamente para la misma empresa sino, sobre todo, para sus clientes. Y es justamente trabajo del líder de la empresa, identificar estos aspectos para la creación de la estrategia. Esta premisa va alineada de manera muy cercana a la misión de una empresa. Y es aquí donde quiero enfatizar el significado de misión, pues alguna vez escuché a Marissa Mayer, CEO de Yahoo, indicar que la misión de la empresa era hacer a Yahoo valioso para que los usuarios volvieran todos los días. Y acá la aclaración: una misión no es algo que tus clientes hacen por ti sino algo que la empresa hace por sus clientes.

De manera relacionada a este tema, hace un tiempo tuve la oportunidad de ver una entrevista a Jeff Bezos, CEO de Amazon, llamada: Amazon’s Jeff Bezos: Lessons in Management at I.A., donde tocaba algunos temas interesantes entre los cuales hubo uno que llamó mi atención. Cuando a Bezos le preguntaron acerca de cómo luciría la estrategia de Amazon en 10 años, la respuesta de Bezos, con respecto a su estrategia, fue bastante simple pero a la vez es muy fácil de olvidar para muchas empresas, sobre todo cuando el concepto, a veces erróneo, de innovación muchas veces parece ser el único secreto del éxito de una empresa en la actualidad: adoptar de manera temprana la siguiente gran tecnología para ser el pionero o el jugador disruptivo en una industria, parecería ser el camino correcto hacia el éxito, pero no es necesariamente así.

Debido al ritmo de cambio tan rápido en la actualidad, es muy complicado saber con precisión cuál será la siguiente tecnología que dominará una industria y a veces los atajos producen beneficios a corto plazo: saber qué es lo que va a cambiar en un futuro, ya sea cercano o lejano, es increíblemente difícil. Por ellos, Jeff Bezos realmente no centra su estrategia en lo que va a cambiar, en cambio, se enfoca en aquello que no cambiará. Bezos construyó la estrategia de Amazon alrededor de aquello que sabía, con seguridad, que sería estable a través del tiempo, realizando inversiones de muy largo plazo para asegurar que Amazon fuera el campeón mundial absoluto en esos aspectos. Específicamente, se centró en tres aspectos que, hasta ahora, los clientes siguen queriendo, es decir siguen estables en el tiempo: precios bajos, entregas rápidas y amplia selección. La tecnología siempre va a cambiar a medida que el tiempo pase, por ello basar la estrategia de una empresa, únicamente en ese aspecto, es bastante arriesgado.

Aquí parte de la entrevista a Bezos:

Con frecuencia me pregunto: “¿Qué va a cambiar en los próximos 10 años?” Y esa es una pregunta muy interesante; es muy común. Casi nunca me hago la pregunta: “¿Qué no va a cambiar en los próximos 10 años?” Y les presento que esa segunda pregunta es, de hecho, la más importante de las dos, porque pueden construir una estrategia comercial en torno a las cosas que son estables en el tiempo. En nuestro negocio minorista, sabemos que los clientes quieren precios bajos, y sé que eso será cierto dentro de 10 años. Quieren una entrega rápida; ellos quieren una amplia selección.

Es imposible imaginar un futuro dentro de 10 años donde aparezca un cliente y diga: “Jeff, me encanta Amazon; solo desearía que los precios fueran un poco más altos”. “Amo a Amazon; solo desearía que entregaras un poco más despacio”. Imposible.

Y por eso, el esfuerzo que ponemos en esas cosas, haciendo que todo funcione, sabemos que la energía que ponemos hoy en día todavía pagará dividendos para nuestros clientes dentro de 10 años. Cuando tienes algo que sabes que es cierto, incluso a largo plazo, puedes permitirte poner mucha energía en él.

Para demostrar la consistencia en su visión, en su carta a los accionistas en 1997, Bezos afirmó lo mismo:

It’s All About the Long Term
We believe that a fundamental measure of our success will be the shareholder value we create over the long term. This value will be a direct result of our ability to extend and solidify our current market leadership position.

Por ello, es absolutamente necesario, para crear una estrategia empresarial, identificar aquellos aspectos vitales que caracterizarán la cultura, la personalidad de la empresa, y que será siempre, en un largo plazo, valorado por los clientes, sin importar el paso del tiempo, por ejemplo: servicio al cliente espectacular, rapidez y eficiencia en la distribución, entre otros, para posteriormente centrarse en esos aspectos como base de nuestra estrategia.

PD: La foto es de una charla que di en agosto de 2017 en la PUCP, donde en un momento de mi presentación, como se llega a leer en el ecran, tuve la oportunidad de hablar sobre este punto.

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Greg Mankiw, Harvard y el movimiento Occupy Wall Street

Hace unos años, allá por 2012, mientras era común leer en las noticias sobre aquel movimiento disidente y contestatario llamado Occupy Wall Street, atrajo mi atención una publicación sobre un grupo de alumnos de un curso de Economía de Harvard que realizó una protesta -conocida también como Ec10 walkout– abandonando la clase como medida de disconformidad ante el pensamiento ortodoxo y conservador que el docente de dicho curso impartía en sus cátedras y que era el mismo que, según ellos, había llevado a los Estados Unidos al desastre económico actual.

Si bien dediqué un par de minutos a la lectura de dicho articulo, no profundicé en investigar a fondo sobre el hecho y continué barriendo de manera distraída la página de noticias en búsqueda de algún otro titular que llamase mi atención. Pues bien, hace unos años tuve la oportunidad en un postgrado de tomar un curso de Economía Gerencial, donde recibí un abultado libro de cubierta amarilla con únicamente 3 palabras en portada: Macroeconomía, Mankiw y 6ta edición.

A medida que iba leyendo el voluminoso libro -y convenciéndome de lo genial que era el tipo que lo escribió para explicar de manera simple conceptos enrevesados y complejos para mí hasta ese momento- me empezaba a llamar más la atención el autor del texto que el texto en sí, por lo que decidí investigar sobre su vida, pues si escribía de manera interesante imaginaba que su vida era igual de interesante también. Luego de una rápida pesquisa, obtuve un conjunto de datos más que fascinantes sobre él: A.B. summa cum laude en Economía por la Princeton University -A.B. es Bachelor of Arts en Latín y summa cum laude es latín y significa con el más grande de los honores, es decir la más alta calificación posible en una titulación universitaria-, Ph.D. del Department of Economics del M.I.T., profesor de Harvard University desde 1987 a la fecha y actualmente es el docente que dicta Introductory Economics, el curso con mayor afluencia de alumnos de dicha universidad, aproximadamente 700 inscritos. Cabe mencionar que Mankiw fue jefe de los asesores económicos presidenciales durante la administración de George W. Bush. Quizás esta última parte de su hoja de vida sea la que más negativamente influya en la percepción que muchos tienen sobre él.

Con un currículo envidiable en su especialidad, no me sorprendió que haya sido capaz de producir un libro tan didáctico que ha sido traducido a más de 25 idiomas y es un best seller mundial y referencia casi obligatoria en la enseñanza de la economía a nivel inicial e intermedio. Pues bien, leyendo su blog me di con la sorpresa de que el famoso walkout ocurrido como protesta en Harvard tuvo lugar en su cátedra de Introductory Economics, donde aproximadamente un 10% -es decir 70 alumnos aproximadamente- se levantaron y -algunos con pancartas en mano- se retiraron en plena clase en señal de disensión. Ahora ya empezaba a encontrar una conexión a todo.

Para contribuir a mi curiosidad, el año 2012 en un viaje a New York, a pesar del frío -despiadado y no común para un limeño promedio- salí a recorrer las calles de la ciudad en busca de referencias conocidas que hicieran valer la pena tamaña inmolación hipotérmica. Uno de los puntos que más llamó mi atención en mi recorrido por el World Trade Center fue la protesta de Occupy Wall Street, que a primera vista me pareció una manifestación hippie libertina del siglo XXI mal ubicada en una zona atestada de banqueros ricos y ejecutivos impasibles. Digo esto pues más que conciencia, los pintorescos manifestantes generaban simpatía y sonrisas entre curiosos y turistas.

Pero regresemos a la razón de este post, al investigar el móvil del walkout ocurrido durante la clase de Mankiw, decidí leer la carta abierta que un grupo de estudiantes de su curso le dirigieron, de la cual traduzco los tres primeros párrafos para mostrar de manera concisa la intención de ésta.

“Hoy día, estamos retirándonos de su clase, Economía 10, con el fin de expresar nuestro descontento con el sesgo inherente en este curso de Introducción a la Economía. Estamos profundamente preocupados por la forma en que esta tendencia afecta a los estudiantes, a la universidad y a nuestra sociedad en general.

Como estudiantes de Harvard, nos matriculamos en Ciencias Económicas 10 con la esperanza de adquirir una amplia base introductoria a la teoría económica que nos ayude en nuestras diversas disciplinas y actividades intelectuales, que van desde Economía, Gobierno, Ciencias Ambientales, Políticas Públicas, y más allá. En cambio, encontramos un curso que se adhiere a una determinada y limitada visión de la Economía que, creemos, perpetúa los sistemas problemáticos e ineficientes de la desigualdad económica en nuestra sociedad hoy en día.

Un estudio académico de la Economía legítima debe incluir una discusión crítica de los beneficios y defectos de los diferentes modelos económicos simplificados. Y dado que su clase no incluye fuentes primarias y rara vez se cuenta con artículos de revistas académicas, tenemos muy poco acceso a aproximaciones alternativas a la Economía. No hay ninguna justificación para la presentación de las teorías económicas de Adam Smith como más fundamentales o básicas que, por ejemplo, las teorías keynesianas“

Más de una vez he expresado disconformidad con docentes que me han tocado en todas las instituciones educativas por las que he tenido la oportunidad de cruzar, sin embargo teniendo una profesión un tanto ajena al tema, como ingeniería empresarial, y después de haber leído todo el libro de Mankiw, lo que menos puedo notar es un sesgo ortodoxo en su pensamiento y, tal como leí en este artículo de David Henderson, la única manera que un estudiante no tenga acceso a distintas aproximaciones de una materia lectiva es que no cuente con acceso ni a bibliotecas ni a la Internet. No he tenido la inmensa suerte de haber estudiado en Harvard ni de haber estado presente en una clase de Greg Mankiw como para afirmar que mi opinión sea totalmente valida sino más bien la de un espectador más que se muestra sumamente interesado por lo ocurrido con el movimiento Occupy Wall Street y, sobre todo, con la economía global, en general.

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Las T.I. no importan

Este es el título del artículo escrito por Nicholas Carr y originalmente publicado en el Harvard Business Review en Mayo de 2003 que forma parte de un caso para resolver perteneciente al libro Sistemas de información gerencial: manejo de la tecnología de información en la empresa interconectada en red de James O’Brien del Curso de Tecnologías de la Información que llevé en la maestría. Pues bien, la presentación de este caso en el libro es un tanto provocadora, pues empieza exponiendo la opinión incendiaria, a primera impresión, del autor y, posteriormente, presenta las opiniones de los directores generales y directores de tecnología de empresas como Dell, Intel y Microsoft sobre este artículo.

La posición de Nicholas Carr sobre las T.I. es simple y demoledora: actualmente, las T.I. no son sino un commodity, tal como lo es la electricidad, el agua, la telefonía, etc.; es decir representan elementos necesarios para el funcionamiento de una empresa sin embargo no son factores sobre los cuales pueda basarse una estrategia corporativa. Además, indica Carr, las T.I. no representan de por sí un activo valioso pues el valor de los objetos se incrementa por su escasez y no por su ubicuidad, por lo que las T.I., al ser tan comunes hoy en día a diferencia de décadas pesadas, han perdido su valor como activos escasos. Sin embargo, según el autor, las T.I. al ser medios de transporte de información, incrementan su valor al incrementar su red de usuarios, por ejemplo: el teléfono al poseer una red mundial de usuarios incrementar más su valor que si tuviese una red de unos cuantos pocos usuarios en una localidad remota únicamente.

Lo interesante, por decir lo menos, es que las reacciones son bastante defensivas en su mayoría, aunque Michael Dell, director general de Dell Corporation es quien parece tener una posición más razonable sobre las T.I. indicando que dichas inversiones no son mágicas de por sí pues si no son direccionadas estrategicamente éstas carecerán de valor y no alcanzarán el retorno de inversión (ROI) esperado. La reacción más defensiva, sin embargo es la de Michael Fitzgerald, gerente general de Microsoft para el área de estrategia de T.I., quien recalca el valor de la información en su afirmación, lo que no en ningún momento es refutado por el autor en su artículo mas si el manejo de las inversiones en T.I..

Finalmente, el autor recalca, de manera muy acertada, que mucha de la capacidad de computo de los equipos actuales se encuentra sub utlizada pues el usuario común de oficina usa un mínimo porcentaje de la capacidad que le ofrece un equipo de computo para llevar a cabo sus tareas cotidianas. Además, aborda el problema de almacenamiento creciente con el que las empresas tienen que lidiar, indicando que gran parte de los archivos que un usuario almacena no están relacionados a trabajo sino son fotos, archivos MP3 y correos personales.

En fin, mi opinión personal es que un grave problema en la actualidad, no tanto a nivel corporativo sino a nivel individual, es la falta de conocimiento que un usuario común tiene de las T.I., lo que hace que las herramientas destinadas a hacerlo más productivo finalmente ralenticen su productividad en el trabajo, debido únicamente a falta de capacitación. Pienso, que esta capacidad de lidiar con las T.I. es una obligación de cualquier profesional en la actualidad y no debe pasar como una habilidad más que se expone como factor diferencial de un profesional sino como el autor señala para las corporaciones, debe ser un commodity o factor necesario también para un profesional.